Este versículo refleja perfectamente la dedicación y compromiso que ha tenido Nuestro Amado Obispo por la grey del Señor que le ha sido encomendada durante todos estos años. Su liderazgo sabio diligente y su incansable labor en la enseñanza de la Palabra de Dios, sin duda han sido una efectiva guía para toda nuestra amada Iglesia y fortaleciendo de día en día nuestra fe.
Con esta realidad palpable y ante la bendición de un nuevo año de vida, el Directorio de nuestra Iglesia Unida Metodista Pentecostal, junto con todo el pastorado y las directivas representantes de los cuerpos de nuestra iglesia, preside y celebra un nuevo cumpleaños de nuestro amado Obispo.
La cita fue, en un recinto de la comuna de La Reina, donde compartimos un grato y ameno momento. En un ambiente cálido y alegre, disfrutamos de los alimentos mientras, bajo la conducción de nuestro Pastor Josué Saavedra, se desarrollaban diversas actividades con el objetivo de agradecer a Dios por este nuevo año que concede a su siervo y por el bien que todos hemos recibido del Señor a través de su vida.
Entre las distintas oportunidades, destacamos los saludos en nombre de todo el pastorado de las zonas norte, centro y sur de nuestro país, así como los contactos vía internet en vivo que se establecieron con pastores del extranjero, en Estados Unidos, México y Argentina. A pesar de las distancias, ellos se sumaron con alegría, entregando parabienes junto a sus esposas.
Por otra parte, en nombre del Directorio, nuestro Pastor Nolberto Díaz entregó sentidas palabras de gratitud al Señor, deseando que Dios siga añadiendo vida a su siervo.
Un protagonismo especial tuvo, como siempre, la Palabra del Señor impartida por nuestro Obispo, quien leyó en el libro de Josué 23:3 las siguientes palabras: “Y vosotros habéis visto todo lo que Jehová vuestro Dios ha hecho con todas estas naciones por vuestra causa, porque Jehová vuestro Dios es quien ha peleado por vosotros.” Nos recordó cómo ha sido el Señor el gestor de toda bendición recibida y que detrás de cada meta alcanzada, ha estado Dios luchando por nosotros y lo seguirá haciendo hasta el final.
Con estas palabras, seguido de un precioso momento de adoración, unimos nuestras voces para alabar a Cristo Jesús por su amor sin medida. Con nuestros corazones abrigados por su presencia, recibimos la bendición del Señor y volvimos a nuestras distintas localidades con mismo un gozo y un anhelo en común: que Dios añada vida, sabiduría y salud a su siervo.
Muchas Felicidades en su cumpleaños a nuestro amado Obispo.
Deseamos que Dios lo guarde y le añada muchos años más de fructífero ministerio.





















