2.- Iglesia Unida

ASAMBLEA SUPERVISORES 2020 2.- Iglesia Unida

ASAMBLEA SUPERVISORES 2020

Fueron momentos inolvidables en una especial ocasión.

  • ASAMBLEA SUPERVISORES 2020


El pasado 8 y 9 de octubre recién pasado se realizó la 48ª Asamblea Semestral de Pastores Supervisores de nuestra Iglesia Unida. Esta vez, de manera diferente, dadas las condiciones de pandemia que afecta a nuestro país y el mundo entero.

Esta Asamblea se desarrolló en modalidad presencial y virtual. Hubo una cantidad pequeña de pastores que fueron citados para asistir a nuestro Templo Principal en Malloco, mientras que la gran mayoría de pastores supervisores, se conectaron vía zoom para ser parte de esta Asamblea.

Se realizaron 5 salas virtuales en las que cada pastor supervisor debió informar sobre su trabajo realizado en el último año. Así de manera inédita, cada pastor fue parte de esta Asamblea de manera virtual.

Pero pese a la situación, complicada, inédita y con distanciamiento físico, la presencia de Dios ha permanecido con su pueblo, y esta vez no fue la excepción. Cada culto, devocional y tema entregado estuvo lleno de la presencia de Dios.

El primer día de Asamblea se realizó un culto nocturno en dependencias del Templo Principal, con una cantidad mínima de pastores presentes y una pequeña representación del  Coro Nacional, pero una gran cantidad de pastores conectados en reunión de zoom, además el servicio fue trasmitido por el streaming de YouTube y Facebook.

La palabra de Dios fue leída y exhortada por el pastor director de nuestra Iglesia Nolberto Díaz, en el libro de Judas, desde el verso 1 al 16.

En el texto Judas, llama a defender la fe, advirtiendo sobre falsos maestros que socavaban la doctrina apostólica desde adentro de las iglesias. En la iglesia de entonces, habían hombres que enseñaban, entre otras cosas, que la salvación por gracia  permitía pecar sin ser condenados.

“Hoy, hay que estar atentos, porque de a poco, las mentiras disfrazadas con un poco de verdad empiezan a entrar en las iglesias a socavar los fundamentos bíblicos. Ejemplo de esto es el evangelio de la prosperidad”.

“Hoy la iglesia ha sido menoscabada y ha caído en una crisis profunda, por la manifestación aguda de un trastorno moral. Esta crisis es la remoción de los fundamentos por los distorsionadores de la fe, y desertores de la verdad de Jesucristo”.

El segundo día de Asamblea, también se realizó en modalidad doble, con una cantidad mínima de pastores asistentes al lugar, y la gran mayoría conectados vía zoom desde sus hogares.

En el culto de clausura, la palabra fue leída por nuestro Obispo Juan Ormeño en el libro de Apocalipsis capítulo uno, desde el verso 9 al 20.

Apocalipsis es escrito por Juan, quien también escribe el evangelio y en él, el apóstol da a conocer la obra de Jesús, pero de manera distinta a los otros evangelistas. Para Juan, Jesús es el mesías prometido, el hijo de Dios. Consolida esto con los siete Yo Soy del evangelio. Juan, fue exiliado a una isla llamada Patmos, y ahí recibe la mayor revelación y tiene la experiencia más sublime.

En esta isla, Juan escucha una voz que dice Yo Soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Juan relata que al volverse a ver, vio siete candeleros y en medio de ellos a uno semejante a l Hijo del Hombre.

Juan ve a Jesús en medio de las siete iglesias.  Jesús, el hijo de Dios, está hoy medio de su pueblo, y aunque al igual que Juan, la iglesia pasa por situaciones complejas y dolorosas, Dios está en medio de ella.

Sin duda esta fue una Asamblea distinta, lejos de las reuniones cada vez más multitudinarias de la Iglesia Unida, pero con la presencia de Dios siempre en medio de su pueblo. Si bien la mayoría de los pastores en sus oportunidades manifiestan el deseo de volver a congregarse en nuestros templos, claro está que tiempos mejores no vienen, y que la venida de Cristo está cercana. Lo que ocurre, no es más que el fiel cumplimiento de la palabra de Dios. 

En entrevista con nuestro pastor Raúl Alvarado y nuestra hermana Gisselle Reyes, nuestro Obispo  Juan Ormeño  dijo  que, “…hemos estado expuesto a una variedad de análisis científicos, se han tomado opiniones de países desarrollados,  y si bien hay análisis profundos no hay respuesta certera  de cómo frenar la pandemia. Con esto, quiero decir,  el  mundo se fue a tierra por un virus, ¿qué pasará cuando Dios hable y de su boca salga la espada de doble filo?”, haciendo clara referencia a la venida de Cristo, que la Iglesia  espera.  En una anterior intervención nuestro obispo había dicho a los pastores “existe la duda de que si vamos a volver a la normalidad que teníamos antes de la pandemia, y que si vamos a poder volver a reunirnos en nuestros templos. Pero hay dos opciones, o volvemos a la normalidad o Cristo  viene por nosotros”. 

Comunicaciones IUMP

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