Escuela Dominical

domingo 11 de agosto del 2019 2° Corintios 1:8-112° Timoteo 4:17-18

Tribulación con peligro de muerte

Lección: 2° Corintios 1:8-11
Texto: 2° Timoteo 4:17-18

  • Tribulación con peligro de muerte

Introducción:Después de escribir 1 Corintios, Pablo pensó que era necesario hacer una visita rápida y dolorosa a Corinto, puesto que los problemas que habían dado ocasión a la primera carta, aún no habían sido resueltos (2° Corintios 2:1; 12:14, 13:1-2). Después de esta visita, escribió a la iglesia, una “carta severa”. Pablo incapaz de esperar a encontrarse con Tito a su regreso a Troas (su ánimo no es el mejor y está ansioso de recibir noticias), se apresuró a ir a Macedonia, su encuentro con Tito, y sobre todo las noticias positivas que manifiesta, ya que la iglesia por fin se había arrepentido de su rebeldía contra el apóstol, trajeron consolación a sus tribulaciones y lo motiva para escribir esta 2 epístola a los Corintios.

 

Desarrollo:En la presente lección, siguiendo con el tema de las tribulaciones y consolaciones que ha expuesto en la clase pasada, Pablo nos relata una de sus experiencias más extremas que pudo haber vivido en Asia, y dice: “Porque hermanos no queremos que ignoréis acerca de nuestra tribulación que nos sobrevino en Asia” (v.8a) ¿Cuál fue aquella? Pablo no da más detalles, pero parece probable que los corintios sabían cuál había sido tal tribulación, “pues fuimos abrumados sobremanera más allá de nuestras fuerzas, de tal modo que perdimos la esperanza de conservar la vida” (v.8b).  Hay tres situaciones, y a una de ellas se debe estar refiriendo: 1).- a lo ocurrido en Hechos 19:23-41, donde hubo un motín y confusión que convulsionó la ciudad de Éfeso, y puso en peligro las vidas de Pablo y sus acompañantes.

 2).- Algunos de los peligros descritos en esta epístola (11:23-26) que no fueron pocos.

3).- Alguna enfermedad seria (“perdimos la esperanza de conservar la vida”). 

La situación era de tal magnitud que Pablo se sintió sumamente agobiado “más allá de nuestras fuerzas”, por encima de su capacidad natural de aguante, por mucho que se esforzó se vio superado a tal punto que “perdimos la esperanza de conservar la vida”.

Su situación era tan oscura que tenía los sentimientos de un hombre que recibe “sentencia de muerte”… “Pero tuvimos en nosotros mismos sentencia de muerte” (v.9a). A veces Dios permite llevar a ciertos hombres al extremo, de tal manera que a través de sus capacidades naturales, no encuentra solución o respuestas; por ello agrega “para que no confiásemos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos (v.9b). Quien se siente o está condenado a muerte se entrega a la voluntad de Dios, y es lo que hizo nuestro hermano Pablo.

En el versículo 10, usa los 3 tiempos cuando habla del verbo librar: “El cual nos libró (pasado, pretérito), y nos libra (presente), y en quien esperamos que aún nos librará (futuro) de tan grande muerte”. Si pensamos que la experiencia que relata se refiere a los acontecimientos con Demetrio y los plateros, entonces vemos como salió bien librado por Dios (Hechos 20:1). Pablo, sabe que el Dios poderoso que le libró en el pasado, puede librarlo cada día y llegará el momento final, cuando quede totalmente liberado de toda persecución y tribulaciones en este mundo.

Finalmente no olvida el poder de la oración intercesora cuando dice: “cooperando también vosotros a favor nuestro con la oración” (v.11a). Pablo quería que los corintios fieles supieran que necesitaba sus oraciones en ese momento y en el futuro, y como dice otra versión bíblica “si muchos oran por nosotros, también habrá muchos que den gracias a Dios por el beneficio que recibimos de él” (v.11b).

 

Conclusión:Pablo, escribió 1 año después a la iglesia de Roma y les dice: “Y sabemos que los que aman a Dios todas las cosas le ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados… ¿Qué pues diremos a estos? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?... Antes en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel nos amó” (Romanos 8:28, 31-37). Las tribulaciones, nos permiten conocer mucho más a nuestro Dios, y por todos los procesos que pasemos nos dará victoria. Y como el mismo escribe: “Para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia”, nuestras vidas están en las manos de Dios. Sea que vivamos o que muramos del Señor somos.


 Nota : Cualquier consulta de la lección, la puede realizar a la comisión encargada.

COMISION A CARGO DE LA ESCUELA DOMINICAL 2019

Pr.Jorge Andulce P. (3°Viña del Mar)

Pr.Manuel Díaz B. (Santiago Centro)

Pr.Claudio Cisternas C. (5°Puente Alto)

 Pr. Alvaro Vega N. (2°Quilpué) 

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