Escuela Dominical

domingo 30 de enero del 2022 1° Timoteo 4:9-161° Timoteo 1:18-19

PALABRA FIEL Y DIGNA

Lección: 1° Timoteo 4:9-16
Texto: 1° Timoteo 1:18-19

  • PALABRA FIEL Y DIGNA

Introducción: Las palabras son la esencia de la comunicación entre los seres humanos. Por lo mismo, cuando dos personas no hablan el mismo idioma se hace tan difícil la comunicación. Cuantas veces hemos escuchado “palabras” que no sabemos su significado, y peor aún, palabras ociosas o groseras, que son palabras que en nada contribuyen a una buena interrelación entre las personas. Por otra parte, existen “palabras gratas y agradables” que da gusto escuchar. En la presente lección, el apóstol Pablo, justamente hace alusión a una de ellas, cuando dice: Palabra fiel es ésta, y digna de ser recibida por todos (v.9). Él quiere que se ponga atención a lo que se va a decir. Es algo muy importante; es una palabra fiel y además digna de escuchar. Son tres grandes verdades. Veámoslas a continuación.

Desarrollo: Primera verdad, el testimonio pastoral (v.10-11). Dedicarse a la obra de Dios, es un paso de fe importante en aquellos que son llamados a servir en el ministerio. Muchas personas, sin conocer a cabalidad el ministerio pastoral, piensan que los pastores no trabajan, o no hacen nada. Pablo se encarga de enseñar “que el obrero es digno de su salario” (1 Timoteo 5:18). Acá él indica “que por esto mismo trabajamos y sufrimos oprobios (v.10a). El ministerio pastoral muchas veces es incomprendido, por eso a veces hay que sufrir el oprobio de los demás. En todo caso, Pablo siempre trabajó, tanto haciendo tiendas como parte de su profesión para poder subsistir, como en el ámbito espiritual. El cubrió miles de kilómetros llevando el evangelio a los gentiles. Por eso, con seguridad dice: “Porque esperamos en el Dios viviente, que es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen” (v.10b). Su importancia queda reflejada en que Pablo le recalca a Timoteo que “esto manda y enseña”.

Segunda verdad, el testimonio del liderazgo (v.12). El ninguneo, o el “chaqueteo” como se dice en Chile, no es nuevo. Siempre que Dios llama a una persona, hay otros que se ponen envidiosos, o procuran desacreditar al elegido. Por esta razón, Pablo anima a Timoteo, a que no se mire en menos y que “ninguno tenga en poco su juventud”. Por el contrario, que, en su liderazgo, sea ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. Estas características deben ser no solo de algunos, sino de todos los creyentes, sin importar la edad que tengan. Timoteo, con su juventud, debía ser un ejemplo de vida ministerial a aquellos que estaba ministrando.

Tercera verdad, las ocupaciones del liderazgo cristiano (v.13-15). ¿Qué debe hacer un líder evangélico? ¿En qué debe invertir su tiempo? Las instrucciones dadas aquí por Pablo a Timoteo nos sirven para dilucidar esta incógnita. Pablo le escribe a Timoteo: “Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza (v.13). Estas tres grandes ocupaciones son la esencia de un buen ministro de Jesucristo (4:8). Un buen ministro del Dios altísimo, debe ser un frecuente lector de las Escrituras. Debe saber exhortar a los suyos, cuando su congregación lo necesita, y también, enseñar “todo el consejo de Dios” con sabiduría. Por otra parte, le advierte que no descuide el don que ha sido depositado en él y que había sido confirmado con la imposición de las manos del presbiterio. Por eso, finaliza, remarcando que se ocupe en estas cosas, que permanezca en ellas, para que su aprovechamiento sea manifiesto a todos (v.15).

Conclusión: Al finalizar este capítulo, Pablo hace una gran recomendación a su hijo en la fe (Timoteo). Le dice: “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren” (v.16). Dos grandes cuidados: Por un lado “tener cuidado de uno mismo”, esto implica que uno sabe quién es, y también sabe cuáles son sus puntos débiles. Debemos trabajar con ellos y mantenerlos bajo control. Por otro lado, “tener cuidado de la doctrina”. Ya lo había dicho al inicio de esta epístola, algunos se dejan engañar y son seducidos con falsas doctrinas o con doctrinas de demonios, por eso, al igual que Timoteo, debemos cuidar “la doctrina de Dios” que está plasmada en las Escrituras. Nos ayude el Señor para tener en cuenta estos cuidados.

Nota : Cualquier consulta puede realizarla a la comisión 2021.

Pr. Jorge Andulce P. (3°Viña del Mar) * Pr. Manuel Diaz B. (Santiago Centro)

Pr. Claudio Cisternas C. (5°Puente Alto) * Pr. Alvaro Vega (2°Quilpué)

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