Escuela Dominical

domingo 14 de noviembre del 2021 2° Tesalonicenses 2:1-121° Juan 2:22

EL HOMBRE DE PECADO

Lección: 2° Tesalonicenses 2:1-12
Texto: 1° Juan 2:22

  • EL HOMBRE DE PECADO

Introducción: El apóstol Pablo, ha tratado en sus cartas a la iglesia de Tesalónica, todo lo relacionado a los acontecimientos de los últimos tiempos, para de esa manera rebatir falsas enseñanzas que circulaban dentro de la iglesia, en las lecciones anteriores nos habló respecto al juicio de Dios, la venida del Señor, el arrebatamiento, y en esta sección trata el tema de la manifestación del hombre de pecado, con el fin de refutar el planteamiento que circulaba en ese tiempo, en relación a que el día del Señor ya había comenzado, y que la ira de Dios ya se estaba derramando sobre la tierra.

Desarrollo: Este capítulo, se inicia con una advertencia de Pablo, con respecto a temas que él ya les había ministrado, como era la venida del Señor, o arrebatamiento de la iglesia, les dice que ellos, no se dejaran mover fácilmente de ese modo de pensar ni os conturbéis. Pablo sabía que los hermanos estaban preocupados y alarmados por lo que se estaba divulgando, pero les dice que no se preocupen, porque el día de la ira del Señor no ha llegado.

Pablo les escribe, debido a que la iglesia estaba en un real peligro de perder la esperanza en la segunda venida del Señor, en su inmadurez, ellos transitaban de un pensamiento a otro, y pensaban que Cristo volvería en cualquier momento, por este motivo, es que él les muestra, que hechos sucederán antes del regreso de Cristo a la tierra, diciéndoles “nadie os engañe de ninguna manera, porque Cristo no vendrá sin que  antes venga la apostasía”, que significa la deserción de la fe, pasar a un estado de incredulidad o la disolución de la unión con Dios que, subsiste a través de la fe en Cristo. La apostasía está en directa conexión con la revelación pública del hombre de pecado, también llamado el anticristo (ver Daniel 7:25; 8:25; 11:36). En el versículo 6 se manifiesta “Y ahora vosotros sabéis lo que detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste”, no se sabe con plena certeza que lo detiene, debemos tener presente que desde que Cristo ascendió a los cielos, opera en este mundo el espíritu del anticristo, que se revela contra él, y trabaja en contra de los creyentes, pero ¿qué lo detiene? Como decíamos, no se sabe con certeza, pero podemos sugerir que sea la actividad de la iglesia de Cristo y los efectos de la propagación del evangelio, como asimismo el obrar del Espíritu Santo, el versículo 7, dice: “Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio”, este misterio de la iniquidad, entendemos que es el obrar oculto o disfrazado de los poderes malignos a través de la historia de la humanidad, llevando a los hombres a que se aparten de Dios, a liberarse de la moralidad, de la verdad bíblica, a complacerse en el pecado, y es lo que prepara las condiciones para la manifestación de este hombre inicuo.

Entonces, se manifestará aquel inicuo, quien obrará a través de gran poder, señales y prodigios mentirosos que asombraran al mundo, creyendo que él es mesías, y le adoraran, siendo condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.

A este inicuo, el Señor lo matará con el espíritu de su boca, y lo destruirá con el resplandor de su venida, después que satanás y el anticristo realicen su tarea de engaño y maldad a todas las naciones, serán derrotados por Cristo, cuando él vuelva a la tierra, al final de la gran tribulación para juzgar a todas las naciones.

Conclusión: Como iglesia de Cristo debemos estar apercibidos, y conocer los tiempos que nos ha tocado vivir en este siglo XXI Las condiciones de inmoralidad, pecado, alejamiento de las verdades escriturales, relajamiento en la santidad y el ofrecimiento de la salvación sin santificación, dejar de lado el sentido de la cruz con su sufrimiento (Filipenses 1:29), el ofrecimiento de prosperidad, nos debe alertar y centrar nuestra mirada en Jesucristo “el autor y consumar de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios” (Hebreos 12:2), y reconocer y proclamar que Jesús es el Cristo, el ungido de Dios, el redentor de la humanidad y que él y sólo él es Dios.

Nota : Cualquier consulta puede realizarla a la comisión 2021.

Pr. Jorge Andulce P. (3°Viña del Mar) * Pr. Manuel Diaz B. (Santiago Centro)

Pr. Claudio Cisternas C. (5°Puente Alto) * Pr. Alvaro Vega (2°Quilpué)

 

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