Escuela Dominical

domingo 04 de abril del 2021 Filipenses 4:8-141° Timoteo 5:17-18

La preocupación de la iglesia por Pablo

Lección: Filipenses 4:8-14
Texto: 1° Timoteo 5:17-18

  • La preocupación de la iglesia por Pablo

Introducción: La vida cristiana sin frutos y sin crecimiento o desarrollo espiritual, se debe principalmente, a una mente indisciplinada, que no la centramos en Cristo y en su Palabra, y que le permitimos divagar en pensamientos mundanos, y lejos de la voluntad del Señor. Los filipenses, al parecer, sabían muy bien cuál era su responsabilidad para con Pablo, en sus mentes entendían que debían asistir al apóstol en su ministerio evangelístico, y así lo hicieron varias veces.

 

Desarrollo: (v.8) Este versículo, podría muy bien llamarse “la regla de oro” de la vida práctica del cristiano, y cual collar, debería de adornar la vida de todo hijo de Dios. Examinemos esta lista de adjetivos: 1) “todo lo que es verdadero”, es decir, lo real, lo que tiene sustancia, lo contrario a la vanidad que es algo vacío, en otra palabras lo único verdadero es Dios y su voluntad; 2) “todo lo honesto”, digno de respeto, amable, rectamente agradable, lo decoroso; 3) “todo lo justo”, es decir, lo que pueda ser aprobado por Dios, que esté sujeto a su voluntad, que honre a Dios y bendiga a sus semejantes y a él mismo; 4) “todo lo puro”, lo moralmente limpio en todo sentido; 5) “todo lo amable”, es decir, todo lo verdadero y bueno en cuanto atrae los afectos puros, no corrompidos por el vicio; 6) “todo lo que es de buen nombre”, es decir, de buena reputación, es lo que merece buena fama, que se hable bien de ello. Todo esto es producto de una relación íntima con Jesucristo. En estas cosas debiera estar puesta nuestra mente cada día, pues esta conducta honra a Cristo.

(v.9) “Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced…”. El apóstol Pablo, no evadió jamás su responsabilidad como cristiano y como líder. Todos estos verbos son descriptivos, no solamente de las cualidades del apóstol como maestro y apóstol, sino también, de las características personales y la demostración visible del ejemplo de Pablo en su vida diaria.

(v.10) Aquí el apóstol, manifiesta a los filipenses su gran gozo en el Señor por el cuidado de ellos hacia su persona. Los filipenses habían seguido el ministerio del apóstol Pablo con gran interés. Este gozo del apóstol es un gozo espiritual, pues es “en el Señor” es la esfera de realidad donde se obtiene el verdadero gozo en la vida. Después de un largo tiempo, el cuidado o preocupación de los filipenses por Pablo es revivido. Como los retoños que brotan de una planta después de un largo invierno, así los filipenses habían florecido de nuevo en el cuidado hacia Pablo, y el apóstol da gracias y se regocija en el Señor por tan grande bendición. Pablo sabía que la tardanza de los filipenses no era por indiferencia ni por olvido, sino por falta de oportunidad. Es decir, los filipenses habían estado pensando todo el tiempo en la manera de ayudar a Pablo, pero hasta el momento de la partida de Epafrodito, no se les había facilitado la manera de hacerlo.

(v.11) “No lo digo porque tenga escasez…”. Pablo no niega el hecho de encontrarse necesitado, pero sí niega que la causa principal de su gozo sea que su necesidad haya sido suplida. El gozo de Pablo, en verdad, estriba en el reflorecimiento del cuidado de los filipenses hacia él. Debe recordarse que Pablo había renunciado a una gran fortuna familiar por causa de Cristo (3:1-8). El apóstol había vivido desde su nacimiento hasta su conversión (unos 35 años), en opulencia material. Pero todo eso ha perdido su significado. Su vida cuando escribió esta carta se circunscribía a servir a Cristo. “He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación”. Pablo no dice que él se contenta con la situación, sino que ha aprendido a estar contento en la situación, cualquiera que esta sea. Pablo afirma que, independientemente de cualquier circunstancia, y por encima de cualquier situación en la que pueda encontrarse, ha de estar contento y gozoso.

(v.12) El Espíritu Santo, había enseñado a Pablo, no solamente a aceptar la voluntad de Dios, sino a, regocijarse en cualquier circunstancia en que por la voluntad de Dios él pudiese encontrarse. Debo resaltar que Pablo dice que ha sido “enseñado”, él tuvo que aprender la lección, tal vez al principio le costó un poco, pero se sometió al aprendizaje y salió aprobado.

(v.13) “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. A la verdad, sin la gracia de Cristo y su auxilio, Pablo no hubiese podido padecer tanto y morir como murió, si Cristo no lo hubiese sustentado y dado el poder para vencer. Es en Cristo, por medio de Cristo, y por Cristo que se pueden contar victorias y ser más que victorioso, doblemente victorioso. El gran misionero de Cristo estaba consciente de que la fuente de poder que lo capacitaba para enfrentarse a las pruebas más difíciles era el mismo Señor Jesucristo.

(v.14) “Sin embargo, bien hicisteis en participar conmigo en mi tribulación”. Bueno será siempre en ir en ayuda y sustento a los que predican el Evangelio, pues uno estará también participando de los frutos de la predicación, es decir, de las almas 7que serán salvas como resultado de esa predicación. El Señor abonará a nuestra cuenta también dicha bendición. La Palabra del Señor también nos enseña que: “El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye” (Gálatas 6:6).

Conclusión: El apóstol había pasado por la escuela del sufrimiento y del dolor, y había aprendido la lección de estar contento cualquiera fuera su situación, y en eso, él se gozaba y alababa a Dios, pero no es menos cierto, que el predicador del Evangelio debe ser apoyado tanto en la oración, como en lo económico, para que pueda cumplir su ministerio, sin restar fuerzas y tiempo a la obra del Señor, a la cual fue llamado. Nosotros debemos estar presto en extender nuestras manos para ir en el sustento de ellos.

 

NOTA : Cualquier consulta con la COMISION ENCARGADA 2021

Pr. Jorge Andulce P. (3°Viña del Mar) * Pr. Manuel Diaz B. (Santiago Centro)

Pr. Claudio Cisternas C. (5°Puente Alto) * Pr. Alvaro Vega (2°Quilpué)

 

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