Escuela Dominical

domingo 28 de marzo del 2021 Filipenses 4:1-7Salmos 32:11

Exhortacion a la unidad y gozo

Lección: Filipenses 4:1-7
Texto: Salmos 32:11

  • Exhortacion a la unidad y gozo

Introducción: Aquí comienza Pablo la sección final, que consiste primeramente en consejos prácticos, seguidos de mensajes personales, esto es, llamados a la unidad, a miembros de la iglesia, como también, a estar siempre gozosos y a la oración. Frutos que deben de encontrarse en todo creyente, para crecimiento de la iglesia del Señor, y para una buena salud espiritual de la congregación.

 

Desarrollo: (v.1) “Así que, hermanos míos amados y deseados, gozo y corona mía…”. Que palabras más hermosas utiliza el apóstol para dirigirse a sus hermanos, los llama “amados”, amados primeramente por el Señor, y también lógicamente por el apóstol, y “deseados”, por cuanto el apóstol deseaba estar con ellos para compartir bendiciones en el Señor, también los llama “gozo”, pues eran su gozo en el Señor, y también, porque le habían producido mucho gozo por el amor y el cuidado que habían manifestado hacia él en muchas oportunidades, y finalmente los llama “corona mía”, es decir, él no había corrido en vano; ellos le habían sido dados como la corona del vencedor, como el premio a su arduo trabajo espiritual.

Ahora les exhorta a “estar firmes en el Señor”, es decir, tener plena fe y confianza en él, unidos al Señor como el pámpano a la vid, pues permaneciendo firmes en el Señor, puede el creyente tener victoria sobre la tentación y el pecado, como también contra las herejías religiosas de este tiempo.

(v.2) “Ruego a Evodia y a Síntique, que sean de un mismo sentir en el Señor”. Dios desea que todos sus hijos vivan en paz y practiquen la paz. Él ha hecho todo lo necesario para que así sea. En esta iglesia, parece que había una discordia entre dos mujeres. El apóstol no declara en qué consistía esa desavenencia, pero el hecho de mencionar el motivo de la disputa sugiere la posibilidad de que fuese algo de poca importancia.

Muchas veces, en nuestras iglesias se producen hechos similares y disputas sobre pequeñeces. Hay celos y rivalidades; hay deseos de sobresalir y de ser prominentes. Hay aún, a quienes, como a Diótrefes les gusta tener el primer lugar. El apóstol encontró la manera más sencilla y eficaz de resolver el problema: “Ruego a Evodia y a Síntique, que sean de un mismo sentir en el Señor”. El nombre “Evodia” significa “buen camino”, o “próspera jornada”, y el nombre “Síntique” significa “buena relación”, o “buena suerte”. Al resolver esta rivalidad, el apóstol lo hace de la manera más gentil y delicada, usando la palabra “ruego”. En el original Pablo enfatiza su exhortación apelando separadamente a cada una de las mujeres. Pablo dice: “Ruego a Evodia y a Síntique…”, de esa forma el apóstol trata a ambas de la misma manera. Pablo las exhorta a “sentir lo mismo en el Señor”, el apóstol les pide que lleguen a un mutuo entendimiento, en el cual, ambas tendrían que tomar la iniciativa y llegar a mutua comprensión, y les pide que ese sentir sea “en el Señor”, ya que es en el Señor donde únicamente hay armonía completa. Además, la expresión “en el Señor” debía recordarles que el desacuerdo que estas hermanas habían tenido no era en el Señor.

(v.3) En este versículo Pablo hace alusión a un “compañero fiel” cuya identidad no nos es revelada, pero sí su fruto, que es su fidelidad a Cristo y también a Pablo, y le pide que ayude a estas hermanas, como se merece a personas que habían trabajado arduamente con él en la obra del Evangelio, juntamente con otro gran hombre de Dios que fue Clemente, cuyos nombres de todos ellos, incluidos la de las dos hermanas, estaban en libro de la vida. Esto nos dice que eran mujeres y hombres salvos por la fe en Jesucristo.

(v.4) Después de la exhortación del versículo anterior, el apóstol Pablo presenta una exposición de lo que significa descansar en el Señor. Pablo dice: “Regocijaos en el Señor siempre…”. Aquí el apóstol usa un doble énfasis; Primeramente, en el tiempo verbal, que es presente, es decir, el gozo del cristiano debe ser continuo; pero a eso, Pablo añade el adverbio “siempre”, lo cual indica que el escritor está hablando de un gozo que no es circunstancial, no importa cuáles puedan ser las condiciones de nuestra vida.

(v.5) “Vuestra gentileza sea conocida por todos los hombres…” La palabra “gentileza”, significa que uno desea ver las cosas desde el punto de vista de los demás, y está dispuesto a ceder en su actitud y en su derecho, en deferencia y amor cristiano. Y esta conducta dice Pablo, debe ser conocida por todos los hombres, es decir, por creyentes y no creyentes, y así dar testimonio también del cambio que Cristo realizó en nuestros corazones. El apóstol Pablo pone al Señor como ejemplo al decir. “El Señor está cerca”. Aquí Pablo no se refiere a la venida del Señor como que está cerca, sino a que el Señor mismo está cerca, es decir, viéndonos, observando nuestras conductas. Cristo fue gentil aún con sus enemigos. La gentileza no se opone a la rectitud. Cristo no fue débil, pero fue gentil. Cristo practicó la gentileza con rectitud. Él pudo desalojar a los cambiadores del templo y perdonar a la mujer adúltera.

(v.6) “Por nada estéis afanosos…” El apóstol sugiere que, en lugar de gastar tiempo en afanes y preocupaciones, empleemos tiempos en la oración. Pablo menciona cuatro palabras claves en este versículo: 1) peticiones; 2) oración; 3) ruego; y 4) acción de gracias. El vocablo “peticiones” sugiere asuntos específicos por los que se ha pedido. La Palabra de Dios nos exhorta a presentar nuestras peticiones delante de Dios en la seguridad que él nos oye (1 Juan 5:14-15). La segunda expresión que Pablo utiliza es “oración”. Esta palabra se usa para indicar una oración personal y está asociada con devoción y adoración. La tercera palabra a la que Pablo recurre es “ruego”. Esta palabra, enfatiza el aspecto de las necesidades y deseos, y señala el acto de la solicitación. En “oración”, los filipenses son exhortados a decir a Dios sus necesidades en verdaderos sentimientos religioso, mientras que en “ruego”, se les pide que hagan notorias esas peticiones delante de Dios. Por último, el apóstol, usa la expresión “acción de gracias”. Todas nuestras oraciones deben ir acompañadas con acción de gracias. Muchas veces nuestras oraciones consisten en una lista interminable de peticiones, pero están desprovistas de toda expresión de agradecimiento a Dios. Pablo dice a los Tesalonicenses: “Dad gracias en todo, porque ésta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús” (1 Tesalonicenses 5:18).

(v.7) La oración es una práctica que produce paz. Cuando todos los elementos hostiles y dañinos han sido removidos en oración, de seguro ha de haber paz que procede de Dios. La clase de paz a la que Pablo se refiere aquí es ese estado mental práctico del creyente, que ha puesto todo en las manos de Dios. Jesús dijo: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo” (Juan 14:27). Esta paz “guardará” vuestros sentimientos y pensamientos.

Conclusión: En esta lección, hemos recibidos consejos prácticos, los que al mismo tiempo conllevan una tremenda bendición para el que los obedezca, como son: la comunión entre los hermanos, el regocijarse en el Señor siempre, y llevar todo al Señor en oración, con acciones de gracias, y su bendita paz reposará en nuestras vidas. Sólo el Señor desea nuestra felicidad y bendición, y que su presencia sobre abunde en nuestros corazones. A él sea la gloria.

 

NOTA : Cualquier consulta con la COMISION ENCARGADA 2021

Pr. Jorge Andulce P. (3°Viña del Mar) * Pr. Manuel Diaz B. (Santiago Centro)

Pr. Claudio Cisternas C. (5°Puente Alto) * Pr. Alvaro Vega (2°Quilpué)

 

 

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