Escuela Dominical

domingo 06 de diciembre del 2020 Efesios 5:21-271 Corintios 11:3

Someteos los unos a los otros

Lección: Efesios 5:21-27
Texto: 1 Corintios 11:3

  • Someteos los unos a los otros

Introducción: Una de las definiciones de “someterse” es: Aceptar [una persona] la autoridad o la voluntad de otra persona, generalmente sin oponer resistencia. Las filosofías machistas dicen que la mujer debe someterse al hombre sin chistar. Por el contrario, la filosofía feminista, pretende que el hombre se someta a la mujer. Ambas posturas han causado un gran daño a la relación de pareja, sobre todo en la actualidad. En la presente lección, el Apóstol Pablo, se encarga, de clarificar esta relación, equilibrándola según los propósitos de Dios, el sometimiento es mutuo “Someteos unos a otros en el temor de Dios”. No es un sometimiento abusivo y según los patrones del mundo. Es un sometimiento mutuo en el temor del Señor. Veamos a continuación el rol de la mujer y el del hombre en éste sometimiento que propone Pablo a los matrimonios.

Desarrollo: En primer lugar, el rol de la mujer (v.22-24) Pablo les pide a las casadas que estén sujetas a sus maridos, pero no con una actitud servil, para que el hombre abuse de ese sometimiento. El sometimiento que aquí se propone es “como al Señor”. Esto es, considerar las enseñanzas de Jesús al respecto. Luego el apóstol se encarga de poner “el orden divino” en una relación matrimonial; “porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador”. Esto quiere decir que el hombre debe rendir cuentas de su relación con su esposa. Debemos recordar que el hombre no se manda solo. El mismo Pablo lo escribe a los Corintios “El hombre es la cabeza de su mujer, pero Cristo es la cabeza del hombre” (1 Corintios 11:3). En Cristo el modelo no es machismo ni feminismo, es cristianismo. Pablo pone el ejemplo de que, como la iglesia está sujeta a Cristo, así también las casadas deben estar sujetas a sus maridos en todo.

En segundo lugar, el rol del marido (v.25-27) El sometimiento del marido hacia su mujer debe ser uno de amor “Maridos, amar a vuestras mujeres”. No es casualidad este mandamiento. Los hombres son poco románticos por naturaleza, por eso la exhortación es a amar a sus mujeres siguiendo el ejemplo de Cristo: “así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella”. Esto implica, que se debe amar a las esposas con un amor sacrificial, estando dispuestos los maridos aun a entregarse por ellas. Todo lo anterior, con un noble objetivo: “para santificarla”. Cristo procura por su Palabra santificar a la Iglesia, de la misma forma, el marido debe procurar santificar a su esposa en su relación de pareja amándola cada día.

Conclusión: El largo machismo a través de la historia, hizo que la mujer reclamará por sus derechos, surgiendo así un creciente feminismo. Esto, ha causado mucho daño en las relaciones entre hombres y mujeres en la actualidad, al punto que hoy, las nuevas generaciones no quieren casarse. De ahí que resulta importante escuchar el consejo Paulino:  Ambos deben someterse el uno al otro, en el temor de Dios, las casadas someterse a sus maridos, pero como al Señor, y los maridos, amando a sus esposas. Concluye la lección indicándonos que de la misma manera que Cristo prepara a su Iglesia para presentar a sí mismo sin mancha ni arruga, el marido debe presentar a su mujer al Señor. Dios ayude a los matrimonios a seguir el molde divino.

Nota : Cualquier consulta de la lección, la puede realizar a la comisión encargada Año 2020

Pr.Jorge Andulce P. (3°Viña del Mar) - Pr.Manuel Díaz B. (Santiago Centro)

Pr.Claudio Cisternas C. (5°Puente Alto)  -   Pr. Alvaro Vega N. (2°Quilpué)

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