Escuela Dominical

domingo 18 de octubre del 2020 Efesios 4:1-10Juan 17:23

Unidad en el Cuerpo de Cristo

Lección: Efesios 4:1-10
Texto: Juan 17:23

  • Unidad en el Cuerpo de Cristo

INTRODUCCIÓN: La Unidad, es uno de los elementos más importante en cualquier empresa que emprenda cualquier grupo de personas o institución, para llegar a lograr y alcanzar los fines para los cuales se han asociado. La palabra, tiene su origen en el latín “unitas”, y designa la calidad de lo que es único e indivisible, y además, se puede definir como la propiedad que tienen las cosas de no poder dividirse, ni fragmentarse sin alterar llegar a destruirse. El maestro, también habló de la unidad, y además oró en su momento por la unidad de la iglesia que se estaba estableciendo. En Lucas 11:17, en una respuesta a manifestaciones en contra de él manifiesta: “Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado; y una casa dividida contra sí misma, cae”, una tremenda realidad sin duda alguna por lo que Pablo encontró necesario hablar a la iglesia de Éfeso respecto a la unidad de la iglesia, tema que analizaremos a continuación.

 

DESARROLLO: EL apóstol, se autodenomina al igual que en el capítulo 3:1, como preso en el Señor, insistiendo en su afirmación de que Cristo Jesús es su verdadero captor, y también debido a que al escribir esta carta, se encontraba en esa condición en Roma producto de su fidelidad al Señor.

En cada uno de los tres capítulos que hemos estudiado, hemos visto y analizado todas las bendiciones que recibimos al ser parte de la familia de Dios, pero, es importante poner énfasis que  junto con los beneficios también vienen aparejados deberes, que debemos cumplir, producto de esta gracia. La fe y la conducta u obras deben ir siempre unidas, debido a que es Dios quien nos ha elegido para ser sus representantes en la tierra, por este motivo, es que Pablo llama a la iglesia a vivir una vida de acuerdo a este llamado, esto incluye, ser como nuestro maestro, vivir y relacionarnos como él lo hizo, con toda humildad y mansedumbre, teniendo paciencia los unos con los otros en amor, solícitos en guardar la unidad del espíritu; es decir poner atención, diligencia y amabilidad al atender o servir a alguien, todo esto en el vínculo de la paz, que es la capacidad de los seres humanos de vivir en calma con una sana y cristiana convivencia, asimismo con un adecuado manejo de los conflictos que se puedan presentar, por lo tanto,  sin lugar a dudas,  la unidad de la iglesia es una responsabilidad de cada uno de los creyentes para lo cual el apóstol en esta sección ocupa la figura del cuerpo humano, para hacer un paralelo entre éste y el cuerpo de Cristo que es la iglesia.

Para poner énfasis en la unidad que nos debe caracterizar, debemos destacar principalmente lo que nos une, y no lo que nos puede diferenciar. En este caso, un cuerpo que es la comunión del cuerpo de Cristo que es su iglesia, y un Espíritu, pues por el mismo Espíritu, fuimos sellados y llamados en una misma esperanza, tenemos en común un Señor, una fe, un bautismo y un Dios y Padre que es sobre todos, por todos y en todos, gloria Dios, que aspectos tan fundamentales nos unen a todos los creyentes.

Ahora en la gracia y sabiduría que Dios entregó a Pablo, éste nos explica que la gracia es entregada o dada de acuerdo con la medida del don o regalo de Cristo, entregando distintas habilidades que fortalecen en cuerpo; pues en la diversidad, sin dudas, puede y debe haber unidad (Ver 1 Corintios capítulo 12).  El versículo 8, Pablo usa la ilustración del salmo 68:18, en donde el líder regresa con el botín obtenido en su victoria, y siendo exaltado delante de su pueblo, reparte generosamente su botín. En su muerte y resurrección, nuestro redentor venció a Satanás, rescatando a los cautivos y dándoles dones para la edificación de la iglesia, aquí Pablo habla respecto a la ascensión de Cristo, lo que denota que el ascenso conlleva primero un descenso a las partes más bajas de la tierra, al seol o hades. Según los griegos, al reino de los muertos, o al mismo infierno, para proclamar su victoria, y después subir a los cielos para llenarlo todo con una obra completa y terminada.

 

CONCLUSIÓN: Como ya lo manifestamos, la unidad es algo fundamental en el cuerpo de Cristo, y el mismo Señor en su oración sacerdotal e intercesora delante de su Padre, ora por los creyentes que creerían en él, por la predicación de los discípulos, y que serían parte de la iglesia apostólica, para que fueran uno en ellos, y para que al ver el mundo esa unidad, crea que el Padre envió a Cristo, y además, ora para que ellos sean Perfectos en Unidad.

 

Nota : Cualquier consulta de la lección, la puede realizar a la comisión encargada Año 2020

Pr.Jorge Andulce P. (3°Viña del Mar) - Pr.Manuel Díaz B. (Santiago Centro)

Pr.Claudio Cisternas C. (5°Puente Alto)  -   Pr. Alvaro Vega N. (2°Quilpué)

 Previous All worksNext