Escuela Dominical

domingo 13 de septiembre del 2020 Efesios 2:11-16Colosenses 2:13-14

Cristo nuestra paz

Lección: Efesios 2:11-16
Texto: Colosenses 2:13-14

  • Cristo nuestra paz

INTRODUCCIÓN: En este pasaje, el gran apóstol le recuerda a esta iglesia gentil lo que significa la doctrina de la salvación. Asimismo, podemos señalar que a través de la historia, siempre ha habido barreras de distintos tipos que han separado a los hombres, por razones económicas, culturales, religiosas, y aún por color de piel, las cuales a través de los siglos han permanecido y han sido imposibles de derribar. En el establecimiento de la iglesia, esto no fue una excepción, y Pablo les trata el tema de lo que históricamente había sido una gran separación entre judíos y gentiles,  y también, entre judíos cristianos y gentiles cristianos, como fue la circuncisión (ver Hechos 15:22-28), pero, que a través del  evangelio, fue quitada esa barrera que de otra manera hubiera sido imposible derribar, haciendo de ambos pueblos judíos y gentiles un solo pueblo.

 

DESARROLLO: En esta lección, podemos ver cómo el apóstol  destaca la obra de gracia de parte de Dios para los gentiles, pues esta iglesia estaba compuesta en su mayoría por ellos, dándoles a entender que los gentiles o pueblos paganos, estaban completamente fuera de cualquier pacto con Dios, y por esto, los judíos los consideraban  impuros o inmundos, pues no llevaban en su carne la marca del pacto con Dios, que era la circuncisión, y por eso eran llamados incircuncisión y les manifiesta que en ese tiempo, ellos los gentiles, estaban sin Cristo, completamente alejados de la ciudadanía de Israel; es decir, no eran parte del pueblo de Dios, ajenos a los pactos de las promesas sin esperanza y sin el único Dios en el mundo, lo que significaba que hasta antes de su conversión,  vivían sin la esperanza del Mesías y por lo tanto sin esperanza.

Pero ahora en Cristo, la realidad es completamente distinta, pues los que en otro tiempo estaban lejos, han sido hechos cercanos y esto es a través de la sangre derramada por Cristo en el sacrificio expiatorio de la cruz, como lo manifiesta Colosenses 1:19-20 “Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en el cielo, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz” , por lo tanto, son parte de las promesas todos los que por la gracia de Dios son llamados, como lo dice Lucas en  Hechos 2:39 “Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. Porque Cristo es nuestra paz; es decir, el que nos une y derriba toda barrera de separación, haciendo de judíos y gentiles o paganos, un solo pueblo, aboliendo o dejando sin efecto, en su propia carne o cuerpo, las enemistades mediante el sacrificio de la cruz.

 

CONCLUSIÓN: Podemos concluir al analizar estos versículos que, sólo a través del sacrificio de Cristo, los que estaban muertos en pecados y en la incircuncisión, recibimos vida junto con él, perdonando nuestros pecados, pero no sólo esto, sino que, además, anuló; es decir,  borró o dejó sin efecto el acta de decretos, deuda que teníamos o sentencia de culpabilidad que estaba en contra nuestra quitándola de en medio y clavándola en la cruz, donde pagaría el precio por nuestro rescate, reconciliándonos con Dios.

 

 

Nota : Cualquier consulta de la lección, la puede realizar a la comisión encargada Año 2020

Pr.Jorge Andulce P. (3°Viña del Mar) - Pr.Manuel Díaz B. (Santiago Centro)

Pr.Claudio Cisternas C. (5°Puente Alto)  -   Pr. Alvaro Vega N. (2°Quilpué)

 

 

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