Escuela Dominical

domingo 23 de agosto del 2020 Efesios 1:11-14Romanos 8:29

Sellados con el Espíritu Santo

Lección: Efesios 1:11-14
Texto: Romanos 8:29

  • Sellados con el Espíritu Santo

Introducción: Pablo, nos va a revelar en esta lección, cosas maravillosas para bendecirnos, que se determinaron en el pasado, y que en parte disfrutamos  en el presente, pero sin duda, nos acompañaran eternamente; esas bendiciones son espirituales. En la presciencia, Dios permite escogernos (es decir, nos elige), luego, nos predestina, para ser adoptados hijos suyos. Todas esas bendiciones son en Cristo Jesús, y  con su muerte en la cruz,  comienzan a ser efectivas. Cuando le aceptamos como Salvador personal, comienzan a ser una realidad.

 

Desarrollo: En la lección anterior, Pablo dice que Dios les dio a conocer; “el misterio de su voluntad,… el cual se había propuesto… de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos” (v.9-10). Pues bien, un rasgo vital del misterio es que los creyentes judíos y los creyentes gentiles, tienen su parte en este programa de Dios. El apóstol se refiere al misterio en relación con los creyentes judíos en los versículos 11 y 12. En relación con los creyentes gentiles en el versículo 13, y luego, combina a ambos en el versículo 14. Veamos a continuación:

 En lo que se refiere a los cristianos de linaje , el apóstol escribe “En él asimismo (nosotros, judíos) tuvimos herencia” (v.11a).  Su derecho a una parte no se basa en sus anteriores privilegios nacionales, sino, solo en su unión con Cristo. La  “herencia” aquí, mira adelante, al tiempo en que ellos y todos los verdaderos creyentes serán manifestados ante un mundo asombrado como el cuerpo de Cristo, La esposa del Cordero.

Desde toda la eternidad estos cristianos judíos habían sido marcados para este puesto de privilegio en la voluntad soberana de Dios, “habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad” (v.11b). Sin duda, esto también tiene aplicación a todos los creyentes, de cualquier raza y nación, se ve en Romanos  8:29-30  y por todo el tono de Efesios.

“A fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros (Pablo es judío) los que primeramente esperábamos en Cristo” (v.12). La gloria de Dios, es el propósito supremo de la redención (v.6, 14). Pablo habla de sí mismo y de otros judíos creyentes cuando escribe; “nosotros los que primeramente (los que ya antes) esperábamos en Cristo” (v.12b). Está pensando en el piadoso remanente de judíos, que respondieron al evangelio, en los primeros días del cristianismo. Las buenas nuevas, fueron primero predicadas a los judíos. La mayor parte de Israel los rechazó rotundamente. “A lo suyo vino, y los suyos (judíos) no le recibieron, más a todos los que le recibieron,  a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” (Juan 1:11-12). Pero el remanente piadoso, creyó en el Señor Jesús, el Mesías que ellos esperaban. Pablo era uno de este número.

Sera distinto cuando el Salvador regrese a la tierra por segunda vez. Entonces, la nación contemplará a aquel a quien traspasaron y lamentaran por él como por un Hijo unigénito (Zacarias 12:10). “Y luego todo Israel será salvo como está escrito: Vendrá de Sion el libertador que apartará de Jacob la impiedad” (Romanos 11:26). Pablo y sus coetáneos cristianos de origen judío, confiaron en el Mesías, antes que el resto de la nación. Por eso emplea la descripción, “Nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo” (v.12b). Aquellos que  “esperaron los primeros” en el Mesías reinarán con él sobre la tierra. El resto de la nación serán súbditos terrenales de su reino.

Ahora, pasa Pablo de los creyentes que habían nacido judíos, a los que habían nacido gentiles. Indica pasando de “nosotros” a “vosotros”. Los que han sido salvados del paganismo tienen una parte en el ministerio de la voluntad de Dios, junto a los judíos convertidos.

“En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad” (v.13a). La fe viene por el oír (Romanos 10:14, 17) “el evangelio de vuestra salvación” (v.13b). Básicamente, esto se refiere a, las buenas nuevas de la salvación por medio de la fe en el Señor Jesucristo, pero, en sentido más amplio, incluye toda la enseñanza  de Cristo y los apóstoles. Habiendo oído este mensaje, creyeron “habiendo creído en él” (v.13c), fueron sellados, “fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa” (v.13d). El Espíritu de Dios mismo viene a morar en el creyente, en gran parte para asegurar y preservar la salvación eterna. El sello del que Pablo habla se refiere a una marca oficial de identificación que se colocaba en cartas, contratos y otros documentos importantes. Así, el documento quedaba bajo la autoridad autentica y oficial, de la persona cuya marca quedaba impresa en el sello. Hay cuatro verdades primordiales que se establecen por medio de un sello:1) Seguridad (ver Daniel  6:17; Mateo 27:62-66). 2) Autenticidad (ver 1 Reyes 21:6-16). 3) Propiedad (ver Jeremías 32:10) y 4) Autoridad (ver Ester 8:8-12). El Espíritu Santo, es dado por Dios, como su juramento de la herencia futura del creyente.

El Espíritu Santo, es nuestras “arras de nuestra herencia” (v.14a). Las arras, la primera cuota pagada o depósito que garantiza nuestra herencia, hasta la redención de la posesión adquirida (Romanos 8:23; 2 Corintios 1:22). Termina Pablo, como en los versículos 6 y 12 “para alabanza de su gloria” (v.14b).

 

Conclusión: El amor y la misericordia de Dios son inmensos e insondables, de tal manera que en las edades pasadas, fijo un plan de redención, para la humanidad, que iba a fallar, pero, tenía planes para su rescate. En Cristo Jesús, se cumplieron todas las promesas dadas a los profetas, a los judíos primeramente y después a los gentiles, a los cuales iba a llamar para la gloria de su nombre. Entre esos gentiles, estábamos nosotros por misericordia,  “Porque a los que antes conoció, también los predestino para que fuesen hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos” (Romanos 8:29).

 

 

Nota : Cualquier consulta de la lección, la puede realizar a la comisión encargada Año 2020

Pr.Jorge Andulce P. (3°Viña del Mar) - Pr.Manuel Díaz B. (Santiago Centro)

Pr.Claudio Cisternas C. (5°Puente Alto)  -   Pr. Alvaro Vega N. (2°Quilpué)

 

 

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