Escuela Dominical

domingo 09 de agosto del 2020 Gálatas 6:11-18Gálatas 2:20

Somos nueva creación

Lección: Gálatas 6:11-18
Texto: Gálatas 2:20

  • Somos nueva creación

Introducción: “De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí que todas son hechas nuevas. (2 Corintios 5: 17). Los Gálatas, habían recibido a Cristo como su Salvador personal, y habían sido libres de la esclavitud del pecado y de los ritos religiosos pasado. Esa libertad, estaba siendo amenazada, por falsos judaizantes, que lo único que buscaban en los hermanos de Galacia, era gloriarse desviándolos de la verdad.

 

Desarrollo: Estamos llegando a la última lección de esta carta a los Gálatas, y es el último ataque de Pablo contra los judaizantes. “Mirad con cuán grandes letras os escribo de mi propia mano” (v.11). Era costumbre en el mundo antiguo dictar las cartas a un secretario o amanuense, Pablo no es la excepción a la regla, pero, a menudo, Pablo escribía personalmente una porción al final, tanto para autenticar la carta y añadir un toque personal (ver 1 Corintios 16:21-24; Colosenses 4:18; 2 Tesalonicenses 3:17). Sin embargo, hay quienes piensan que  esta epístola fue escrita completamente por él. “Mirad con cuan grandes letras os escribo”, es un indicio más que Pablo padecía de la vista, y confirmación que “el aguijón en el cuerpo” mencionado en 2 Corintios 12:7 consistía en un problema ocular.

“Todos los que quieren agradar en la carne, éstos os obligan a que os circuncidéis, solamente para no padecer persecución a causa de la cruz de Cristo” (v.12). Pablo, pone en evidencia los verdaderos motivos que tienen estos judaizantes, que les impulsa a ganarse seguidores entre los fieles de Galacia. Dos son los motivos: a) escapar de la persecución que acecha a todos los que toman su cruz y siguen las huellas de Cristo, importándoles más su seguridad personal (salvar sus vidas), que la doctrina verdadera y adherirse a la Ley Mosaica, evitaban el aislamiento, el rechazo social y la persecución. La cruz, anuncia la muerte de la naturaleza carnal  y de sus nobles esfuerzos. La cruz significa separación del mal. Por ello los hombres odian el glorioso mensaje de la cruz, y persiguen a aquellos que lo predican. b) “Para gloriarse en vuestra carne (v.13b), esto es la circuncisión del prepucio, no del corazón. Su hipocresía se echaba de ver en que, aun cuando mediante la circuncisión quedaban obligados a guardar toda la ley (5:3), ellos mismos, aunque estaban circuncidados, no guardaban la ley (v.13a).

Pablo, en cambio, no desea ninguna otra gloria, ni en su vida ni en su predicación, sino la que procede de la cruz de Cristo, diciendo: “Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo” (v.14a). Pablo, escribió a los corintios que su propósito era que la cruz fuera suprema en su vida y su ministerio (1 Corintios 2:2). En esa epístola se destaca la cruz en contraste con “las palabras de humana sabiduría” (1 Corintios 2:4). En este pasaje, se destaca la cruz en contraste con el sistema legal judío (6:13). “por quien el mundo, me es crucificado a mí, y yo al mundo” (v.14b). Al estar crucificado con Cristo (2:20), Pablo quedaba crucificado, borrado, separado, para el mundo, es decir, para todos los enemigos de Cristo, y del Evangelio, ya sean de extracción judía o gentil. El mundo a muerto para los creyentes, y ellos para el mundo en sentido espiritual (Romanos 6:2-10; 1 Juan 5: 4-5).

“Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación” (v.15). Aunque a primera vista pudiera no parecerlo, este versículo es una de las más importantes declaraciones de la verdad cristiana en esta Epístola. La circuncisión era una observancia externa, un ritual. Los maestros judíos hacían que todo dependiese de la observancia de esta ceremonia. La circuncisión era el fundamento del judaísmo. Pablo la echa a un lado con un solo gesto “la circuncisión vale nada”. No cuentan ni el ritual, ni el judaísmo, ni el legalismo. Luego Pablo añade: Ni la incircuncisión. Los hay que se enorgullecen de su ausencia del ritual. Esto tampoco vale nada.

Lo que realmente cuenta para Dios es “una nueva creación”, es decir, una vida transformada. El verdadero cristianismo es el que transforma malos en buenos, que transforma  a los esclavos del pecado en hijos de Dios. Todos los hombres  pertenecen a una de las dos creaciones. Como nacidos en el mundo, son pecadores, impotentes y están condenados. Todos sus esfuerzos por salvarse a sí mismos, o por ayudar a Dios en su salvación, mediante un buen carácter o buenas obras, no sirven de nada, y los dejan sin cambios. Debido a que la nueva creación es toda de Cristo, de principio a final, excluye todo pensamiento, de ganarse el favor de Dios por medio de carácter u obras. Se produce una vida de santidad, no por observar un ritual, sino por rendirse a Cristo y dejar que él viva su vida en el creyente. (2 Corintios 5:17).

“Y a todos los que anden conforme a esta regla”(v.16a). La regla o norma es evidentemente “La nueva creación”. “Paz y misericordia sea a ellos” (v.16b).  La paz alude a la nueva relación del creyente para con Dios (Romanos 5:1; 8:6; Colosenses 3:15), y la “misericordia”, es el perdón de todos sus pecados, y la revocación del  juicio de Dios (Salmo 25:6; Mateo 5:7; Romanos 12:1). “Al Israel de Dios” (v.16c). Todos  los creyentes judíos en Cristo, es decir aquellos que son descendientes, tanto físicos como espirituales de Abraham (3:7-8; Romanos 2:28-29;  9:6-7).

“De aquí en adelante nadie me cause molestias”. Pablo, pide que esta carta acabe con “las molestias”, que había tenido que afrontar, por posicionarse en contra de la justificación mediante las obras de la ley, y a favor de la justificación por la fe (2:16). Las cicatrices  del apóstol eran consecuencias de la persecución (Hechos 14:19; 2 Corintios 11:23-25). Las consideraba mucho más importantes que “las marcas” de la circuncisión (Gálatas 6:12-13,15).

Termina esta epístola, con una bendición apostólica. Les llama hermanos a pesar de haber sido tentados a seguir otro evangelio, sin embargo tiene la esperanza  que sigan siendo “sus hermanos”. “La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén” (v.18).

 

Conclusión: Es fácil ser atrapado por lo superficial. Debemos de tener cuidado con aquellos que hacen énfasis en la cosas que debemos o no debemos hacer, sin que muestren un real interés por la condición interior de sus corazones. Llevar una vida “buena” sin un cambio interior, conduce a un corazón vano y vacío. El legalismo es carnal y sin frutos. Si en verdad Dios nos ha perdonado, agradémosle sirviendo a su causa con libertad como nuevas criaturas que somos.

 

Nota : Cualquier consulta de la lección, la puede realizar a la comisión encargada Año 2020

Pr.Jorge Andulce P. (3°Viña del Mar) - Pr.Manuel Díaz B. (Santiago Centro)

Pr.Claudio Cisternas C. (5°Puente Alto)  -   Pr. Alvaro Vega N. (2°Quilpué)

 

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